Revista El Libro Vaquero El Gran Rescate (FRESH)
A la mañana siguiente El Moro montó a Negro y se fue. Nadie preguntó su nombre de verdad. En la plaza quedó el recuerdo de una noche en la que la justicia, aunque imperfecta, fue posible; y en el corazón de Lucía, la certeza de que los encuentros más breves podían cambiar destinos.